Las inversiones en el Transporte Público de Santiago de Chile

El proyecto de E-bus en Santiago de Chile, no deja de sorprender a América Latina. En agosto de 2019 serán 285 buses en la flota de una de las empresas operadoras del sistema de bus de Santiago, Metbus, significando 5% de la flota de la ciudad.
 

El éxito del proyecto no se debe únicamente al tema de introducción de vehículos eléctricos, más un cambio profundo en el sistema de transporte de la ciudad.
La empresa operadora de la ciudad de Santiago, Metbus, inició pruebas a algunos años atrás con dos buses eléctricos. Después de esa prueba inicial, propuso la operación de un corredor completo, el electrocorredor de Avenida Grecia.
El corredor Grecia introducía un nuevo concepto sistema en la ciudad. Es un corredor totalmente segregado, con parada cerrada con pré-pago y con sistema de información al pasajero, además de una operación total con E-bus. El inicio de la operación fue en 2018 con 100 buses.

¿Por qué se pude afirmar en este momento que es un caso de éxito? Porque se desarrolló un modelo de financiación consistente, con visión de futuro, para los próximos 10 años, adicional hay un cambio en el modelo de negocio. Estructurar una operación de E-bus, genera un cambio profundo en las empresas operadoras. Operar buses eléctricos, cambia la manera que se evalúa el costo operacional, y exige una mira distinta interna sobre la economía de las organizaciones.

En el caso mencionado anteriormente, los vehículos fueron comprados en modelo de leasing, con contrato de mantenimiento completo con la empresa proveedora BYD. El contrato de mantenimiento completo significa, incluso, recibir a diario los buses con las baterías cargadas, el operador apenas provee los choferes para el procedimiento.
 

Cuando hablamos de operación exitosa de E-bus significa un gran cambio en el entendimiento del negocio. Ahora no es más comprar buses, abastecer de diésel, y poner los buses en marcha. Hay un importante componente que es fundamental para el éxito del proyecto, es la ecuación económica financiera del consumo de energía eléctrica. Hay que entender cómo funciona en detalles el costo de la energía, considerando las reglas locales de hora-pico, y definir en detalles el consumo necesario de manera a no cargar a más ni la instalación, y ni el proveimiento de energía. En el caso de la operación de Santiago de Metbus, de acuerdo con las reglas de consumo y costo energético local fue definido que lo más adecuado era la carga lenta. Utilizando el esquema de carga lenta de manera escalonada en la flota, y al menos una vez por semana una carga completa de la batería. La carga promedio es de 52 minutos, y una carga completa una vez por semana es de 2,5 horas. Así los buses actualmente tienen un promedio de autonomía de 280 km.

La línea 516 de Metbus cuenta, en este momento, con 103 unidades operativas de cero emisiones al servicio de los ciudadanos de la capital chilena y representa una buena práctica excepcional para la movilidad sostenible premiada en el último Summit de UITP en Estocolmo. El proyecto, que se puso en marcha en diciembre de 2018, obtuvo el primer puesto en la categoría “Smart Funding, Financing & Business Models” del premio UITP. Con el fin de masificar la movilidad eléctrica en el país la compañía puso a disposición del operador un modelo paquetizado que incluyó los proyectos de ingeniería, construcción y entrega de los puntos de recarga, más la energía suministrada para todos los buses eléctricos que se incorporen al transporte público. Para ello se construyeron 2 electroterminales, uno en Peñalolén y otro en Maipú, con 63 y 67 electrolineras respectivamente.

Los buses transportaron 5 millones de pasajeros hasta mayo de 2019, con un recorrido de 1.8 millón de km. Estos números garantizan una experiencia única.

Es importante mencionar que el proyecto de buses eléctricos en Santiago tiene una intensa participación en el modelo de negocio, de la empresa proveedora de energía eléctrica Enel X. Como comentado anteriormente, están por llegar 208 vehículos más que se integrarán en la flota de la ciudad, de los cuales 183 pertenecen a la alianza entre Metbus y Enel X mientras que 25 autobuses son fruto de la colaboración con Redbus.  La flota eléctrica chilena es la primera y la más grande, no solamente en Chile, sino en toda América Latina.

Santiago está haciendo inversiones en todo el sistema de transporte público, no solo una total remodelación del Transantiago. Con el nuevo sistema Red Metropolitana de Movilidad es el nombre del nuevo estándar del sistema de transporte público de Santiago. Red integra tarifariamente a los buses, el Metro y el MetroTren.

Actualmente está en curso el mayor plan de expansión de ferrocarriles en los últimos 50 años en Chile.

Con proyectos que van desde la extensión del Metro Valparaiso,  que transportará 12 millones de pasajeros al año. El próximo uno se inicia la construcción del tren que unirá Melipilla con Santiago en 46 minutos, con inversión de US$ 1.560 millones y beneficiará a ocho comunas de las regiones metropolitanas.  El proyecto, que se estima entrará en operación durante 2025, considera 11 estaciones en un trayecto de 61 kilómetros de extensión, con tres vías hasta Malloco (dos de pasajeros y una de carga) y dos hasta Melipilla (una de pasajeros y una de carga) y conexión con líneas 1 y 6 de Metro. Con sus 60 millones de pasajeros anuales, el Metrotren Melipilla será el servicio más masivo de la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE). De hecho, triplicará la cantidad de usuarios que hoy moviliza el Metro de Valparaíso o el Metrotren a Nos. Así, EFE duplicará sus pasajeros transportados por año.

El Metro Santiago es otro actor local que está haciendo intensas inversiones. Actualmente, el Metro participa del 64% de los viajes diarios en el transporte público de Santiago. Iniciaron la extensión de la línea 3, beneficiando a cerca de 210 mil personas. Los trabajos, junto con la extensión de la línea 2, consideran una inversión de US$ 855 millones.